Diminuta.
Como una argéntea perla
que huyera de su concha,
en busca del aire salobre que embriaga la costa.
Así surges, Cádiz, ante mis ojos.
En los amaneceres limpios del verano,
despiertas acariciada por las algas melosas,
que, arrastradas por el oleaje,
y después de haberte besado,
se abrazan a tus rocas milenarias
reacias a abandonarte.
Con tu hechizo de sirena
y a sabiendas de su suerte,
los peces absortos abocan a tu orilla
sólo para contemplar por última vez,
la silueta de tan galana estampa.
Tus estrechas callejuelas
son los brazos cálidos de una tierna madre.
En invierno,
cuando el frío arrecia,
cobijas a tus hijos de los azotes del viento;
cada esquina es un arrullo,
cada callejón, un beso.
En verano,
con el imperioso sol del mediodía,
tus recovecos exhalan aire fresco,
como el soplo de esa madre
en la frente febril de sus retoños.
No hay calles que mis pies quieran pisar,
no hay torres que quiera admirar,
no hay atardeceres que desee contemplar,
que no sean los que te conforman,
los que te definen,
los que hacen de ti
el único puerto del mundo
donde quisiera arribar.
Ya no soy yo
cuando me asomo a tus murallas
y contemplo el mar inerte,
las rocas dormidas
o el aire exánime por no romper la magia;
porque para entonces,
ya me he fundido en el paisaje.
No sé en qué momento
mis brazos dejan de ser mis brazos
para convertirse en algas,
mi pelo deja de ser mi pelo
para transformarse en brisa,
mi piel deja de ser mi piel
para renacer en sal.
No aspiro a encerrarte en mis adentros,
es mi ambición final compartirte con el mundo,
porque es injusto que aún existan mortales
que no hayan podido respirar tanta belleza.
tanta belleza.

Es increíble, tantos piropos y tantas alabanzas cantadas cada año... Y has encontrado tu propia forma de expresar el amor a esa tierra.
ResponderEliminarSi yo hubiera nacido en Càdiz...Ay!!, que jugarreta de la vida...es verdad, injusto que no pueda amanecer con su luz!! Nunca entiendo cómo hay gaditanos que, después de conocerla, pueden vivir lejos de ella.
No me extraña que cada día los poetas encontréis nuevas formas de cantarle.
Es increíble, tantos piropos y tantas alabanzas cantadas cada año... Y has encontrado tu propia forma de expresar el amor a esa tierra.
ResponderEliminarSi yo hubiera nacido en Càdiz...Ay!!, que jugarreta de la vida...es verdad, injusto que no pueda amanecer con su luz!! Nunca entiendo cómo hay gaditanos que, después de conocerla, pueden vivir lejos de ella.
No me extraña que cada día los poetas encontréis nuevas formas de cantarle.
Me encanta viajar. Cuando estoy en otro sitio siempre pienso que podría adaptarme sin problemas a cualquier país o cualquier clima, pero me engaño a mi misma porque cuando pasan unas semanas noto que me falta el aire y solamente lo recupero cuando vuelvo a sumergirme en el mar de mi playa.
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