29.7.16
BLANCA
COMENZAR DE NUEVO
26.7.16
EVOCACIÓN
24.7.16
ES LO QUE QUIERO
21.7.16
ODA A CÁDIZ
Diminuta.
Como una argéntea perla
que huyera de su concha,
en busca del aire salobre que embriaga la costa.
Así surges, Cádiz, ante mis ojos.
En los amaneceres limpios del verano,
despiertas acariciada por las algas melosas,
que, arrastradas por el oleaje,
y después de haberte besado,
se abrazan a tus rocas milenarias
reacias a abandonarte.
Con tu hechizo de sirena
y a sabiendas de su suerte,
los peces absortos abocan a tu orilla
sólo para contemplar por última vez,
la silueta de tan galana estampa.
Tus estrechas callejuelas
son los brazos cálidos de una tierna madre.
En invierno,
cuando el frío arrecia,
cobijas a tus hijos de los azotes del viento;
cada esquina es un arrullo,
cada callejón, un beso.
En verano,
con el imperioso sol del mediodía,
tus recovecos exhalan aire fresco,
como el soplo de esa madre
en la frente febril de sus retoños.
No hay calles que mis pies quieran pisar,
no hay torres que quiera admirar,
no hay atardeceres que desee contemplar,
que no sean los que te conforman,
los que te definen,
los que hacen de ti
el único puerto del mundo
donde quisiera arribar.
Ya no soy yo
cuando me asomo a tus murallas
y contemplo el mar inerte,
las rocas dormidas
o el aire exánime por no romper la magia;
porque para entonces,
ya me he fundido en el paisaje.
No sé en qué momento
mis brazos dejan de ser mis brazos
para convertirse en algas,
mi pelo deja de ser mi pelo
para transformarse en brisa,
mi piel deja de ser mi piel
para renacer en sal.
No aspiro a encerrarte en mis adentros,
es mi ambición final compartirte con el mundo,
porque es injusto que aún existan mortales
que no hayan podido respirar tanta belleza.
tanta belleza.
20.7.16
AÚN HAY TIEMPO
ese “te quiero” sólo y exclusivo para dos.
19.7.16
HUÍDA
17.7.16
LA MÚSICA
RESCÁTAME DE NUEVO
16.7.16
¡Vaya con el duendecillo!
Autoría de imágenes del blog
así que esperamos que disfrutéis leyendo tanto como nosotros lo hacemos creando.
15.7.16
ABSURDO INTENTO
de nuevo hasta tu boca.
12.7.16
NATALIA
porque Natalia apenas habla.
Cuando llamo su atención, me mira con ojos inexpresivos esperando con recelo mis palabras,
no sabe qué voy a decirle, pero siento que le asusta el simple hecho de que me dirija a ella.
hasta para sentarse diría que titubea.
ella permanece inmóvil en medio de la estancia esperando a que todo cese,
para poder entonces actuar.
porque la imagino explorando el mundo en busca de su recóndita belleza,
concentrándose en los pequeños detalles de las cosas que pasan desapercibidas,
envuelta en el sacro silencio de la apreciación del universo,
porque así es ella, tan sigilosa,
que se me antoja translúcida.
Creo que en realidad Natalia querría ser transparente para poder solo observar
y esperar que la vida pase, sin que nadie se percate de que está presente.
intuyo que le lanzo una cuerda con la que la arrastro al presente
y cuando nos reímos juntas,
construyo un túnel de luz que nos conecta.
Porque Natalia apenas se relaciona
aunque -también es cierto- eso no le importa demasiado.
Le cuesta asimilar que haya tantas nimiedades ahí fuera que tengan sentido para tanta gente,
porque no lo tienen para ella.
Y cuando comento a otros que existen personas de una sensibilidad inusitada,
llenas de pureza pero injustamente incomprendidas,
a Natalia sus diminutos ojos se le expanden como nenúfares
y asiente con la cabeza tan imperceptiblemente que solo yo lo detecto.
porque en cierto modo, sé que la estoy acompañando en su insondable existencia.
11.7.16
SEGÚN
10.7.16
ES QUE HACE UN CALOR...
MI NIÑA
9.7.16
LA NUBE
QUIZÁ...
¡INMERSIÓN!
IMPOSIBLE
3.7.16
ODA AL VIENTO DE LEVANTE
en una oscura noche de verano.
Cuando todos duermen, exhaustos tras el azote de su lengua ardiente,
corretea esquivo por las calles
como un vampiro en busca de una dama solitaria.
Y cuando me encuentra, tropieza en mis carnes y ya sé, sin luchar,
que me ha vencido.
me va envolviendo voluptuosamente entre sus garras.
por eso, aunque sea de noche,
aún es cálido y embriagador su aliento.
No deseo sino abrir mis brazos
y que me envuelva, cual tornado, para elevarme en un vaivén de sensaciones.
porque de un zarpazo, su manto alado e imponente,
deshace los agobios y negruras de mi mente,
no me permite pensar, no me da tregua,
o se burla de mí levantando mi falda.
Soy entonces un juguete para él.
Me enfado y le desprecio.
Pero zalamero, viene veloz de nuevo
y aunque torpe, con un huracán me acaricia el pelo.
Doblo la esquina y ya no está.
Suspiro aliviada.
Retoco mi peinado y mientras abrocho el último botón de mi blusa
de nuevo, con un aullido desmedido, me arranca el bolso.


















