Viene caminando de
puntillas con su saco de sorpresas.
No es Papá Noel, pero
como si lo fuera,
porque viene cargado de
regalos para todos.
La cuestión es saber
si nos trae lo que pedimos
o nos defraudará con un
negro carbón.
Pero no es el momento de pensar en
eso.
Es el momento de tener
la ilusión de empezar de cero y construir el futuro,
la certeza de seguir por
el camino elegido y avanzar para mejorar en
nuestra vida,
fe en que las cosas den
un giro de 180 grados y poder reconstruir lo
maltrecho,
las expectativas de que
crezcan las semillas que con esmero hemos
sembrado.
Pero también tiene su
sitio la convicción de los actos realizados
en este viejo año que se
marcha:
aquellos nudos reforzados
o desatados,
aquellas decisiones
tomadas en busca del camino correcto,
aquellos errores
corregidos a tiempo,
aquellas comas, puntos
seguidos y puntos finales,
aquellos saltos al vacío
con los puños apretados,
aquellas cadenas
liberadas.
La incertidumbre de lo que
viene en el saco
nos hace estremecer con
una sonrisa en los labios
y nos frotamos las manos
como niños inocentes
ante el gran regalo del
futuro.
La esperanza
-como siempre-
es lo que nos mantiene
vivos.
QUE 2017 TE TRAIGA LO QUE
PEDISTE.
Autora del dibujo "Búho Real" : Ana Gjurinovich

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